Lore Aresti - Silenciamiento de lo Femenino y Desastre Ecológico

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E S Silenciamiento de lo femenino y desastre ecológico LORE ARESTI DE LA TORRE l agotamiento de los recursos naturales, la contaminación ambiental, la acumulación y el excesivo control de los recursos naturales vinculados al constante aumento de la pobreza, la violencia social internacional y nacional e intrafamiliar, nos subrayan que los modelos de relaciones sociales, económicos, políticos y de género, están en contra de la supervivencia y no permiten una vida digna para todos. Nos encontramos en una crisis del desarrollo de la humanidad, lo que exige la necesidad de crear nuevos conceptos que aborden la problemática global y generalizada de la realidad social actual, pues es evidente que el modelo capitalista neoliberal es devastador y violento. Por ello, en este trabajo partimos de la premisa de que los valores de la cultura occidental que estructuraron el modelo de desarrollo capitalista y/o neoliberal que es el mismo que estructuró el modelo de relaciones entre hombres y mujeres, se está imponiendo a la naturaleza y a la propia vida humana. Es en este marco donde surge la idea de que las relaciones y roles de género son un eje medular en la problemática ambiental. Nuestro objetivo consiste en reflexionar acerca de las causas y consecuencias de este modelo patriarcal, abordando algunas de las posibilidades que existen para salir de este atolladero ecológico. Principalmente se hablará del ecofeminismo y las relaciones de equidad y género, donde el respeto por el otro es fundamental para salvaguardar los recursos naturales y las relaciones sociales. La raíz de la crisis ecológica se encuentra en la muerte del principio femenino. VANDANA SHIVA ANUARIO DE INVESTIGACIÓN 2005 • UAM-X • MÉXICO • 2006 • PP. 483-505 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO LA CRÍTICA SITUACIÓN QUE VENIMOS enfrentando a lo largo del siglo XX y principios del XXI ha llevado a muchos investigadores tanto del campo de las ciencias sociales como de las ciencias biológicas y a los estudiosos del desastre ecológico mundial a plantear una nueva interpretación del desarrollo histórico de la cultura occidental. Esta interpretación cuestiona, desmenuza y confronta el proceso histórico en el cual nos hallamos y denominamos patriarcado; dicha interpretación divide la historia de Occidente en tres etapas: 1) pre-patriarcado; 2) patriarcado, y 3) post-patriarcado. Estos términos se encuentran de manera frecuente en los análisis de las cuestiones culturales e históricas contemporáneas. La primera etapa —prepatriarcado— hace referencia a un periodo prepatricéntrico en la vieja Europa, que aparentemente floreció en el año 6,500 a.C, hasta las invasiones Arias alrededor de 3,500 a.C. El patriarcado y la cultura occidental son conceptualizados casi como sinónimos durante los últimos 8 mil o 5 mil años de la historia occidental. La etapa postpatriarcal se plantea a futuro como un periodo ecológico en el cual el proceso de gobernar se da de manera absolutamente participativa. Diversos autores, entre ellos Thomas Berry y Theodore Rosak y colaboradores, platean que este proceso está emergiendo actualmente y que llegará a su plenitud en el desarrollo de nuestro futuro histórico, no solamente dentro de la civilización occidental sino como un proceso civilizatorio global. Algunos de los estudiosos del tema plantean que estos periodos históricos pueden también ser denominados matricéntricos, patricéntricos y omnicéntricos: en la utilización del sufijo “céntrico” está en juego un deslizamiento desde la idea de dominio o regla para subrayar que cada uno de estos periodos implica toda una integridad cultural. El periodo postpatriarcal es denominado omnicéntrico para indicar que los ecosistemas son percibidos como procesos participativos y comprensibles, este periodo también suele ser designado como eco-feminista, ya que las cualidades nutrientes, espontáneas y continentes que supuestamente lo caracterizarán han sido asignadas a lo largo de la historia a lo femenino. En contraste con el cuestionamiento que se le hace al periodo patricéntrico, que en general suele ser visto como opresivo, jerárquico y con necesidades del uso del control, la fuerza y la jerarquía. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 484 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Si bien estos periodos nos ayudan a comprender cómo se ha ido transformando la humanidad, también estamos conscientes que en estos patrones de interpretación histórica se añade una cierta dimensión mítica —recordemos que todo contexto de interpretación en cualquier área del pensamiento humano encuentra su mejor expresión en contenidos profundamente míticos. Mirando de manera crítica hacia atrás sabemos que la historia real de la vida real, de seres reales no se divide en secuencias ordenadamente arregladas ni en patrones simétricos. “La historia real”, la que no se cuenta, ni se analiza, ni se interpreta, sino que se vive, es más bien un flujo continuo en su secuencia de información. Sin embargo, hemos visto cómo a lo largo de la historia contada por los hombres, existe una linealidad y una secuencia que dan cuenta de etapas o procesos específicos con una duración y características particulares. Por ejemplo, en el siglo XII vemos la secuencia de las tres edades que presenta Joaquín de Flores: las edades del Padre, el Hijo, y la edad venidera del Espíritu Santo. Podemos recordar también las tres edades o épocas de Jean Battista Vico: Lo Divino, Lo Heroico y las Edades Humanas. Más adelante, en el siglo XIX, Karl Marx también nos presenta una visión de la historia que se mueve de una sociedad original sin clases seguidas por sociedades clasistas feudales y burguesas que eventualmente terminaran en una sociedad sin clases denominada comunismo. Oswald Spengler, desde su perspectiva histórica, señala que la civilización occidental ha pasado a través de un creativo periodo inicial, seguido por uno de estabilización y crecimiento, el cual entrará de manera inevitable (siglos XX y XXI) en otro de deterioro y declinación. Estos esquemas de interpretación histórica nos llevan a identificar la secuencia histórica de Occidente —matricéntrico, patricéntrico y omnicéntrico—, donde encontramos que cada uno de estos periodos es fácilmente delineado y delimitado. En el primero, el desarrollo prepatriarcal o matricéntrico, encontramos relevantes aportaciones de arqueólogas, como Marija Gimbutas, quien ha investigado profundamente una documentada historia de la vieja Europa, plantea que ésta fue una época de cultura matricéntrica que tuvo lugar aproximadamente 6,500 años a.C., hasta que fue derrotada en 3,500 a.C. A su vez, la investigadora Charlene Spretnak (1984) presenta abundantes datos sobre el periodo matricéntrico, tal como se manifestó en los valores NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 485 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO humanos básicos de las religiones centradas en la Diosa de la Grecia preclásica, la investigadora analiza la supresión de esta época por la cultura patriarcal representada por los invasores Arios. Esta reevaluación implica de facto un cuestionamiento sobre toda la empresa civilizatoria occidental tal como se ha venido desarrollando en los últimos 8 mil años. Estos análisis e investigaciones nos permiten comprender y entender el bienestar del periodo matricéntrico y la devastación y destrucción de la Tierra del periodo posterior. El curso de la civilización occidental posterior al periodo matricéntrico es visto como estructurado alrededor del orden patriarcal, el cual implica la agresiva, violenta y destructiva dominación masculina sobre la sociedad. Las fuerzas que motivan esta reevaluación crítica de la civilización occidental, parten de la creciente conciencia de las mujeres sobre el devenir histórico y de la permanente constatación de la devastación de todas las formas vivientes del planeta, consecuencia de los regímenes dominados por el patriarcado, mismo que es analizado como un periodo que designa un nivel de determinación profundo y destructivo sobre la percepción occidental de los valores humanos, del respeto a todas las formas vivientes y de la aceptación de lo divino. El término en sí guarda una notoria claridad en relación con el rol que se le asigna. De hecho pocas palabras han aparecido tan repentinamente para cumplir un rol a la vez crítico y creativo. A través de este concepto se están haciendo numerosos esfuerzos para identificar la fuente del mismo y proponer un fin y/o transformación trascendente al destructivo curso de esta etapa histórica, etapa/proceso que amenaza hoy en día la sobrevivencia de todos los sistemas básicos de vida del planeta. La evidencia del peligro irreversible que está sufriendo la tierra, fue presentada en 1987 por Peter Raven en una alocución a la “American Asotiation for the Advancement of Science. El discurso de Raven, “We are killing the World”, consistió en una sucinta presentación de los datos específicos relacionados con las consecuencias de nuestro actual saqueo industrial de los recursos del planeta. En dicho texto planteó que no ha habido ningún otro momento de la historia de la Tierra donde se haya dado tal nivel de devastación y tal magnitud. El autor plantea que ni siquiera las extinciones a finales del periodo Perniano —hace aproximadamente 220 NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 486 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO millones de años—, cuando perecieron aproximadamente 90 por ciento de todas las especies, fue tan destructivo. Al analizar el término patriarcado vemos cómo originalmente éste remitía a la regla o mando del hombre mayor sobre la tribu o sobre su familia natural. Su connotación original relacionada con la benevolencia y protección a la familia íntima pronto desapareció en medio de las duras realidades que se tuvieron que sobrellevar dentro de la sociedad familiar y las sociedades humanas en general. Las ilustración más prominente del mando masculino sobre la extendida familia tribal la encontramos en el periodo patriarcal de las primeras narraciones bíblicas, con los roles de sumo sacerdote y profeta. Aún más importante en relación con este tema es el término “patria protestad” del derecho romano. En este periodo el padre tenía los derechos absolutos sobre la familia entera, incluyendo el derecho a imponer la pena capital; la familia extendida era de su total posesión, el padre era dueño de todo y decidía sobre todo. El sentido occidental de autoridad sobre los asuntos humanos, no sólo surge del precedente romano sino también de las tribus invasoras al Norte y al Este de Europa. Cuando juntamos el control que daba el derecho romano con relación al liderazgo del Pather familia se establece de forma constante y profunda el control de la familia y de las tribus por parte de la personalidad guerrera del hombre. Dentro del marco teórico que hemos venido trabajando, el término “patriarcado” es indicativo de la responsabilidad de la situación de crisis actual, no solamente en relación con la violencia y control ejercido hacia las mujeres, sino en relación con la estructura caótica de nuestra sociedad y con la destrucción del planeta mismo. En este sentido, el patriarcado es un concepto que remite al patrón típico de control opresivo llevado a cabo por los hombres, con poco o ningún Álvaro Santiago Mapas carnales (2003) miramiento al bienestar o satisfacción NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 487 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO personal de las mujeres, a los valores humanos más significativos, y al destino del planeta mismo. La elección del término patriarcado para definir la patología básica de la civilización occidental, está siendo confirmada por la evidencia histórica y el análisis teórico de un periodo anterior más benigno matrístico y focal. Judy Chicago concluye en sus investigaciones sobre esta época “que toda la evidencia arqueológica indica que estas culturas matricéntricas eran igualitarias, democráticas y pacíficas”. Estas sociedades agrícolas orientadas hacia valores femeninos fueron dando lugar, de manera gradual a un estado político dominado por la mirada y presencia masculina, donde se desarrollaron especializaciones ocupacionales tales como el comercio y el militarismo, todo ello dentro de sociedades cada vez más estratificadas”. El cambio de este periodo hacia el de civilización patriarcal tuvo lugar en la vieja Europa, con la invasión de los Arios Indo-europeos, alrededor de 4,500 años a.C., de este periodo vienen las más profundas determinaciones del modo de conciencia occidental. En las palabras de Marija Gimbutas (1974), “la civilización Europea temprana fue salvajemente destruida por el elemento patriarcal, y nunca se ha recobrado; pero su legado ha permanecido en el sustrato que nutrió el desarrollo de la cultura Europea”. Los estudiosos que proponen esta revisión de los valores de la cultura patriarcal, no discuten desde perspectivas filosóficas, sino desde realidades históricas prácticas y desde el peligro planetario en el que nos encontramos, así como desde los reinados más profundos del psiquismo humano en el que nos encontramos; también retoman perspectivas mítico- poéticas desde los reinados más profundos del psiquismo humano. El temprano periodo matricéntrico es percibido como profundo en el desarrollo de la vida comunal primordial. Esta visión analiza cómo en el modo de conciencia femenina que caracteriza esta época se da un profundo énfasis en los rituales de renovación de las estaciones. La visión histórica matricéntrica femenina está más comprometida con la secuencia temporal de las estaciones, con la evocación ritual de los poderes del universo y con la visión de lo sagrado que con valores económicos o políticos per se. Visto desde una perspectiva, toda la empresa de la civilización occidental impuso presiones y prisiones insostenibles en las funciones biológicas de la Tierra. La visión histórica de nuestro presente hacia un futuro más benigno y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 488 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO vital en el desarrollo de la Tierra, implica un periodo en que se pueda establecer de manera mutua relaciones enriquecedoras entre lo humano y su entorno de base, que no es otro que la Tierra; esta premisa es fundamental si es que el ser humano quiere permanecer como una especie viable en un planeta viable. El proceso histórico occidental es identificado por Thomas Berry y colaboradores,1 en el libro The Dream of the Erd, como constituido por cuatro Instituciones Patriarcales, mismas que han controlado la historia occidental durante siglos. Estos autores, señalan que no importa cuan benigna sea nuestra perspectiva en relación con estas instituciones o cuan brillantes hayan sido algunas de sus aportaciones, lo que observamos en todo caso es que éstas se han tornado progresivamente más violentas en sus poderes destructivos. Tan destructivos que en el presente se ponen en juego la permanencia de todos los sistemas básicos de vida del planeta. Los Imperios Clásicos, las instituciones eclesiásticas, los Estados-nación, y las corporaciones modernas son cuatro instituciones exclusivamente masculinas y primariamente diseñadas para la satisfacción de la condición humana desde una mirada únicamente masculina, donde las mujeres tienen una participación mínima en la dirección y ordenamiento de dichas instituciones. Los imperios clásicos Los imperios clásicos encuentran su precedente en los gobernantes sagrados que aparecieron en Sumeria y Egipto hace aproximadamente 5 mil años. En Egipto, el Faraón participaba del estatus divino; mientras que en Sumeria, los gobernantes eran representantes de lo divino. En ambos casos estos gobernantes reinaban sobre condiciones humanas opresivas asociadas con las primeras civilizaciones organizadas y comprometidas en proyectos extensivos y construcción. En su estudio sobre el despotismo oriental, Kart Wittfogel las identificó como “la forma más dura de poder total”. Cuando vemos la grandeza de estas civilizaciones y de las que le sucedieron, Thomas Berry, doctorado en Historia y Teología; ha sido director de los estudios de posgrado en Forham, respetado historiador de las culturas con especial énfasis en el proceso de fundación cultural y su relación con el mundo cultural. 1 NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 489 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Siria y Babilonia, nos sorprendernos de que tanta opresión y violencia sobre la población coexistiera con logros tan imponentes como los que la caracterizan. Por ejemplo, analizamos el mundo Griego y la herencia “humanista” que este mundo nos legó, y no podemos dejar de preguntarnos cómo es que estos procesos se llevaron a cabo en una sociedad esclavista. Esta secuencia de imperios fue seguida en Occidente por el Imperio Bizantino, por el Romano en Europa y con los imperios posteriores de los españoles, los portugueses, los franceses, y los británicos —mientras los rusos expandían su imperio a través del continente Asiático. Estos imperios tomaron para sí los símbolos cósmicos de sus tradiciones, estableciendo relaciones de poder, bien sea a través del gobernante como rey divino o como encarnaciones del poder cósmico a través de ceremonias religiosas de coronación. Esta es precisamente la dificultad del patriarcado, la cual, más que un arreglo social o político, constituye una estructura lógica dentro de los compromisos rituales y morales de la religión. En cualquier caso los controles imperiales sobre la población se llevaron a cabo en nombre de lo divino y en asociación con el orden cosmológico de las cosas. En las escrituras sagradas de la Biblia encontramos también deidades e ideales guerreras. Si en los evangelios surgieron enseñanzas más pacíficas, éstas no sobrevivieron el reto de los siglos posteriores, en los cuales los conflictos y las guerras se convirtieron en una forma cotidiana de supervivencia y de fe en un dios de guerra y, como cualquier adicción, la adicción a la violencia y a la guerra se hizo cada vez más profunda. Esta patología era demasiado universal para ser erradicada y continuó hasta la utilización de las bombas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki; a partir de esta increíble Guerrea Mundial, las naciones industrializadas comenzaron a construir suficientes ojivas nucleares como para extinguir todas las grandes formas de vida en el planeta tierra. La institución eclesiática La institución eclesiástica ha ejercido aún mayor poder intelectual, moral y espiritual, causando profundas consecuencias que las ocasionadas por los imperios políticos clásicos. Si bien ambas instituciones han luchado entre sí durante siglos, ambas han formado parte de la MISMA CONSTRUCCIÓN NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 490 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO la historia de Occidente. La Iglesia ha sido la única autoridad durante muchos siglos. A través del bautismo una persona adquiría el derecho a ser miembro de la sociedad civil y religiosa en la que había nacido; esta situación duró hasta el tiempo de la Revolución Francesa y el surgimiento de las Naciones-Estados. La Iglesia controló durante siglos no sólo las creencia religiosas y la disciplina moral de la sociedad Europea, también tuvo bajo su control la formación intelectual y espiritual de su época. Si la economía, la ley y la política tuvieron un mínimo de estatus independiente, éste también estuvo sujeto a la interpretación dada por la Iglesia. Las cruzadas, una de las empresas centrales de los siglos medievales, fueron apoyadas por la iglesia, quien comisionó a varios gobernantes a que las llevaran a cabo a través de sus fuerzas militares. Las determinantes fundamentales de la realidad y de los valores de la cultura occidental fueron expresadas en las estructuras de creencias expresadas por la Iglesia. El sentido de lo sagrado en cualquier civilización es precisamente aquello que no puede ser cuestionado, ya que éste es la respuesta incuestionable a todas las preguntas, confusiones e interrogantes que presenta la condición humana. Por tanto, estas creencias estaban determinadas por la revelación divina contenida en la Biblia y por la tradición viviente de los que se vivían como profetas; ambos fenómenos estuvieron siempre sujetos a la interpretación eclesiástica. De aquí surge el apoyo más profundo a la tradición patriarcal de la civilización occidental. La tradición bíblica comienza con la narración de la Creación, donde la Madre Tierra de las culturas del Este es abandonada en función de la trascendencia del Padre Dios, quien mora en el Cielo. Posteriormente, esta relación entre lo divino y lo humano se construye en términos de “gente elegida” y un Dios Padre creativo y trascendente. Es este un contexto donde los asuntos humanos-divinos son alejados del mundo natural; éste ya no es más el encuentro entre lo divino y lo humano. Una sutil aversión se va desarrollando contra el mundo natural, donde el verdadero acontecer de la vida humana no pertenece más a la comunidad de la vida en la Tierra sino a una comunidad celestial. Es como si la vida en la Tierra fuera un exilio de nuestro verdadero hogar en el Cielo. El mundo natural casi no es mencionado en las oraciones de la Iglesia; el mundo cristiano es un mundo de la ciudad. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 491 CULTURAL: SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Su preocupación fundamental es lo sobrenatural. El mundo rural es un mundo pagano. Del mundo natural hay que guardar distancia puesto que es peligroso, pagano y sensual. En la narrativa de la Biblia, la mujer se convierte en un instrumento para la entrada del mal en el mundo, causando una ruptura entre la relación humana y divina, donde sólo en un sentido derivativo a través de su sometimiento a los hombres pueden las mujeres funcionar en la vida pública de la comunidad sagrada. Posteriormente, en función de la menor calidad del ser femenino, las mujeres son vistas como la consecuencia biológica de alguna falta de vigor en el componente masculino, en el proceso de concepción, ya que un hombre con su energía completa sólo debería producir hijos varones. En este contexto, toda la existencia femenina se ve profundamente disminuida y subordinada a los deseos masculinos, donde las mujeres quedan asociadas con la seducción y el mal moral. Debido a que las mujeres fueron consideradas tan seductoras, aun en la cualidad sensual de sus voces, durante siglos no sólo fueron excluidas de las actividades más esenciales de la Iglesia, sino que también quedaron excluidas de los coros oficiales de la liturgia eclesiástica, salvo en conventos de mujeres. En la Época Medieval se puede observar una profunda ambivalencia frente a la virgen de la Madona, sin lugar a dudas la más grande creación cultural de la época: el poder de esta imagen arquetípica fue disminuido cuando en el siglo XVI, la figura femenina fue rechazada como una intrusión pagana dentro del mundo cristiano. Es este un punto decisivo ya que la Virgen Divina puede ser considerada como un esfuerzo de traer a la cultura patriarcal de Occidente aunque sea un remanente de la Madre Tierra. Así, la Iglesia central de la cristiandad, la Catedral Chartres, fue construida sobre el altar de una Diosa Madre de la época precristina. La Madona adorada en la Catedral de Chartres fue considerada como una figura precristiana; este hecho —que la Virgen fuese considerada como todo poderosa, como protección contra el Dios mismo— indica el poder divino de la Virgen, de lo femenino y de lo materno. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 492 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO La Nación Estado Thomas Berry señala al Estado-nación como LA TERCERA institución patriarcal que ha determinado al mundo occidental; después del siglo XV el creciente poder de las clases comerciales demandaba mayor participación en los gobiernos; las clases mercantiles y las nuevas tecnologías cambiaron la atención al mundo secular —dentro de la filosofía política de Jhon Locke— en el sentido de la libertad personal y de la libre asociación. Esto lleva a una nueva forma política con gobiernos constitucionales que, en teoría, constituían la manifestación de la voluntad de las mayorías y para la protección de sus libertades. La nueva revolución sentó su poder en el concepto de Patria (Pather); con la construcción de asambleas, banderas, historia, economía y monedas nacionales. Todos estos procesos tomaron su lugar dentro del rango de la infraestructura de las sociedades industriales modernas, tales como el sistema de transporte, de agua, drenaje y servicios de toda clase. Esta nueva devoción a la comunidad política de la nación tuvo en sí un tinte de fervor religioso. El nacimiento de la nación y la fecha de la revolución nacional se convirtieron en los días más sagrados del año. Los líderes revolucionarios se convirtieron en personalidades reverenciadas, la construcción de los Estados Nacionales se constituyó en un proceso mágico y todopoderoso para que la comunidad humana se Gilberto Aceves Navarro alejase de la oscuridad para entrar de Dos modelos (2005) lleno a un mundo de luz y libertad. El antiguo simbolismo del éxodo hacia la Tierra Prometida se volvió a reactivar, auque en un encuadre extrañamente diferente. La empresa civilizadora de los Estados desarrolló una visión simplista y jerárquica sobre el resto del mundo. Las naciones europeas, especialmente Inglaterra, se vieron a sí mismas como salvadoras de los pobladores de la tierra en términos de su misión NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 493 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO civilizadora. Esto llevó a procesos coloniales, al control de poblaciones, tierras y bienes del planeta entero por las Naciones Estado del mundo europeo. Patriarcalmente se pensó que la colonización de otros pueblos era una misión histórica sagrada; aun la institución de la esclavitud fue vista como un proceso que permitía relacionar a los esclavos con los propósitos más altos de las Naciones Estado. La Nación Estado puede ser considerada como la institución más poderosa inventada por el hombre para organizar las sociedades humanas. Sobre todo el concepto de soberanía nacional tomó un lugar central como una expresión suprema de lo que estamos aquí designando como patriarcado: el agresivo uso del poder y la constitución de los valores masculinos de conquista y dominación. En virtud del concepto de soberanía nacional cada nación se declaró con una identidad independiente no sujeta a ningún poder sobre la tierra, donde cualquier esfuerzo proveniente de fuera fue visto como un ataque a la soberanía. No se aceptó ninguna asociación con otras naciones, en tanto esta asociación implicase una disminución de la soberanía nacional. Esta sensibilidad interna estuvo “extrañamente” asociada con la conclusión a que llegaron las naciones europeas de extender su poder y control sobre el mundo no europeo en una especie de misión divina. La determinación de los límites geográficos de cada Nación Estado y las alianzas con otras personas y otras naciones suele ser confusa, ya que los resentimientos históricos quedaron largo tiempo en la mente de los pueblos occidentales, convirtiéndose así en caldo de cultivo para la guerra para defender el honor nacional y en un vano esfuerzo de construir la fuerza de la seguridad nacional. Esto llevó a la construcción de grupos armados; los ejércitos de los tiempos modernos son una invención de la Nación Estado. En los siglos anteriores las guerras de Europa fueron peleadas por sus gobernantes con ejércitos contratados por ellos. La vida de los pueblos era poco afectada cuando el mando de su territorio pasaba de un régimen a otro. Todo esto cambio con el llamado a la nación entera. Así nace el concepto de guerra total. Todos los recursos de la Nación —educativos, científicos, económicos y sobre todo el uso de medios masivos— han sido implicados más allá del concepto de guerra total al concepto de guerra mundial. Las guerras se han tornado endémicas, los NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 494 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO instrumentos que se usan se han tornado destructivos y el costo financiero de las actividades militares se han tornado tan exorbitantes que no podemos menos que preguntarnos cuánto tiempo podrán durar los conflictos como la amenaza de los mismos. Estos procesos obviamente son motivados por la más profunda de las patologías de nuestra civilización; originando, como tantas otras patologías, un pervertido y distorsionado sentido de lo sagrado. Así como los imperios clásicos y las instituciones eclesiásticas, la NaciónEstado es utilizada por los hombres y para los ideales de los hombres. Las mujeres a lo largo de la historia occidental han sido objetos sin poder en el nivel de lo público, su lugar es cuidando a los hijos y sirviendo a los hombres. Esta exclusión de la vida pública se ha hecho cada vez menos aceptable a medida que las mujeres han ganado acceso a la educación y a trabajos bien remunerados. Es interesante mencionar que las mujeres no participaron en el proceso electoral en Estados Unidos sino hasta 1920, en Gran Bretaña hasta 1928. Aun en 1987 sólo había dos mujeres en el Senado Americano, compuesto por cien miembros. La primera mujer de la Corte Suprema fue nombrada en 1981. Este tipo de desbalance ya no es aceptable para las mujeres, que constituyen más de la mitad de la población mundial. Las corporaciones Dentro del análisis del autor mencionado, las CORPORACIONES MODERNAS —ya sean de carácter industrial, financiero, comercial— son vistas como la cuarta manifestación destructiva del patriarcado; aunque estas instituciones intenten proyectar su imagen como la fuente primaria de todas las bendiciones y bienestar de la población. Los eslóganes corporativos señalan que “el progreso es el producto más importante”, “mejores niveles de vida a través de la química”, “la industria es el corazón de América”. No sólo las corporaciones proveen “las experiencias más satisfactorias de la vida”, sino que han transformado a toda la sociedad con base en las modalidades de su funcionamiento, dan empleo; al tener trabajo se gana dinero y con el dinero podemos comprar todo. Ya no sembramos nuestra propia comida; compramos nuestra comida. Ya no pertenecemos al siempre renovable círculo NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 495 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO de la naturaleza; ahora vivimos dentro del círculo de la producción y consumo industrial. Como comunidad trabajamos en nuestros empleos y producimos las cosas que compramos con el dinero que obtenemos del trabajo que tenemos. Lo importante es tener un empleo. Estar desempleado y sin dinero es hallarse en una indefensión total. Sin embargo, la sociedad industrial es por naturaleza errática en su funcionamiento, por lo que no puede proveer de empleo de manera consistente a toda la población. El desempleo y las indignidades que trae consigo son de las más insufribles aflicciones que nuestra presente economía industrial ha impuesto sobre el ser humano. Las regiones que no tienen establecimientos industriales y comerciales, son vistas como lugares retrasados, sin vida presente ni posibilidades futuras. Es por eso que la competencia de las ciudades para atraer la presencia de las corporaciones incluye la reducción de impuestos, la eliminación de las restricciones en el uso del suelo; la promesa de ofrecer infraestructuras adicionales a las corporaciones, las construcciones de carreteras, terminales aéreas y una serie de promesas similares. Este intento de seducción a las corporaciones se ha convertido en una pervertida forma de relación empresa-país en todas las ciudades del mundo. Sean de tipo industrial, financiero o comercial, las corporaciones son consideradas como el instrumento primario de progreso; aunque nunca queda muy claro qué se entiende por “progreso”. La suposición implícita parece ser que cuanto mayor sea la devastación del mundo natural a través de la construcción de autopistas, aeropuertos, proyectos habitacionales, supermercados, grandes industrias y malls, más cerca estaremos de cumplir el sueño americano. Es justamente a partir de esta visión de ensueño de un mundo de maravilla creado por las corporaciones, que la industria publicitaria promueve un permanente aumento en el nivel de consumo, del que dependen las corporaciones para seguir aumentando su control en la sociedad. Mediante la publicidad las corporaciones han ganado control sobre los medios masivos públicos. A través de los medios masivos las corporaciones controlan las fuerzas más profundas del planeta tanto a nivel físico como psíquico. Debemos añadir que para las corporaciones industriales-comerciales, centrales en la existencia contemporánea, los programas educativos se han NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 496 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO convertido en sirvientes de este control. Nuestros estudiantes tienen que prepararse para conseguir empleo en este encuadre industrial-comercial. Este contexto puede ser simbolizado como una burbuja que todo lo envuelve, fuera de ésta no puede existir alegría ni contento, ni ninguna manera decente de cumplir las satisfacciones humanas. Dentro de la burbuja podemos vivir, trabajar, ganar dinero y gozando de los programas cada vez más “fascinantes” que vemos en la televisión. En apoyo a este proceso, los institutos de investigación científica —de las universidades y de las escuelas tecnológicas— están constantemente trabajando para inventar una multitud de productos que van desde vastos instrumento de guerra nuclear a productos frívolos que no tienen otro propósito que el de tener ganancia para sus creadores. En 1880 se inauguró la época de las ingenierías con personas de genio inventivo junto con el conocimiento científico y habilidades tecnológicas, especialmente en las industrias electrónica y petroquímica. En las dos últimas décadas del siglo XIX, los ingenieros tomaron el rol de moldear las corporaciones que se formaron [como Westinghouse, General Electric, American Telephone and Telegraph (ATT) y, posteriormente, las corporaciones automotrices], también desarrollaron compañías químicas (como la Dupont, Dow Chemical, etcétera). Con este conocimiento y estas habilidades, los ingenieros han podido construir inmensas presas hidroeléctricas que destruyen los ríos; han ahogado la tierra con fertilizantes químicos, pesticidas y herbicidas; han enviado satélites al espacio hasta que el cascajo de éstos comenzaron a abarrotar nuestros cielos; han creado un millón de variedades de objetos de plásticos que se tiran sobre mar y tierra. Todo esto se puede hacer pero no parece haber la más mínima idea de cómo establecer una forma mutuamente enriquecedora de la presencia humana sobre la tierra... todo esto está convirtiendo a la raza humana en una presencia violenta e intolerable sobre las especie vivientes y el planeta. El principal problema de este “maravilloso mundo” de las corporaciones industriales es que sus productos duran un breve periodo, permaneciendo para siempre como basura y sustancias tóxicas en un mundo en el que nuestras futuras generaciones están condenadas a vivir por un tiempo indefinido. Como las ilusiones del aprendiz de brujo, se nos presentan breves momentos NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 497 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO de satisfacción en el uso de estos inventos, sin que nada nos indique el aspecto sombrío de los mismos. Otro ejemplo son las tazas de “styrofoam” usadas momentáneamente en los establecimientos de comida rápida, y en casi toda reunión social, mismas que permanecerán para siempre en una creciente montaña de basura; si son eliminadas soltarán sus componentes tóxicos en el aire que respiramos. Así pasa con el equipo de los hospitales y los pañales de plástico. El etiquetar estos productos como desechables es falsificar la realidad. En el mundo natural no existe el problema de cómo disponer de los productos de desecho, ya que una forma de vida o una sustancia de desecho en el ciclo de la vida natural es el mantenimiento de otra forma de vida. Estamos creando un mundo de basura universal y de máxima entropía. Elizabeth Dodson Gray señala que esta capacidad de disponer de los productos de desechos constituye un fracaso típico de lo masculino en nuestra sociedad. Las tareas de limpieza siempre se le han dejado a la mujer; como los hombres casi nunca han participado en las labores de limpieza asociadas con sus hijos biológicos, llevan esta falta de preocupación a los materiales de desecho de la sociedad industrial. En este caso las consecuencias constituyen un desastre biológico para la condición humana y planetaria. Sin embargo, todo continúa igual en el mundo industrializado; el poder de las corporaciones es el poder de los hombres, es el poder de trastocar profundamente todo funcionamiento orgánico natural de la Tierra en tanto deje ganancia. Las mujeres han tenido en este proceso una presencia mínima, excepto cuando son necesitadas en su función de servir. En este sentido, generaciones de mujeres han sido utilizadas consistentemente por los diversos procesos del desarrollo industrial. En los tempranos días de la industria textil, las mujeres eran empleadas como trabajo barato; trabajo que se llevaba a cabo en los sweatshops de las grandes ciudades. En las diversas aventuras comerciales las mujeres siempre han ocupado el trabajo secretarial, empleadas, mecanógrafas, meseras, personal de limpieza. Si buscaban empleos más profesionales los encontrarían en la enfermería, trabajo social, sectores educativos, etcétera. Otras mujeres, desarrollaron brillantes carreras en la ejecución de las artes. A pesar de que a partir de mediados del siglo XX las mujeres aumentaron su participación en el mundo patriarcal masculino, “en general no han ocupado las posiciones de poder NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 498 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO necesarias para cambiar la dirección desastrosa que ha tomado nuestra sociedad”. Las posiciones de poder son controladas por los hombres y desde ahí se diseñan los objetivos que servirán a sus necesidades patriarcales de poder, control, explotación y destrucción. A lo largo del siglo XX contamos con suficientes investigaciones, conclusiones y señalamientos y hasta acusaciones en relación con el sistemático y persistente proceso de destrucción de vidas, entornos y esperanza, pero esto sólo ha servido para hacer pequeños cambios, de manera que el proceso industrial sea más aceptado; se cambian cosas y procesos a nivel profesional para que nada cambie (que todo cambie, para que no cambie nada). Lo que se necesita es una profunda transformación de la estructura de base en la ideología y actuación de todo patriarcado; lo que se ha hecho hasta ahora han sido modificaciones lineales del mismo proceso. Un principio básico de cualquier cambio revolucionario significativo implica el rechazo de las soluciones parciales. Desgraciadamente creemos que hasta que la tensión de esta situación destructiva se haga evidente e intolerable, cuando el proceso de deterioro cause daño y ansiedad masiva, sólo entonces se desarrollarán los cambios estructurales que hoy en día son urgentemente necesarios. El dolor provocado por el cambio debe ser experimentado como un dolor menor al de continuar en el proceso de consumo masivo frívolo y de explotación sistemática que estamos haciendo. Las cuatro instituciones patriarcales señaladas han creado un mundo que lleva dentro de sí un cierto pathos. Ciertamente hay grandeza, y en mucho sorprenden sus procesos creativos y la extensión de los límites “naturales”. Enormes cantidades de energía se ha gastado en lo que se ha pensado como benéfico para la condición humana. A finales del siglo XX y principios del XXI se ha tomado conciencia, casi repentinamente, de cómo estos procesos creativos mal dirigidos han producido niveles de destructividad nunca vistos hasta este momento en la historia de la humanidad. Sin embargo, hasta hace poco era difícil articular los temas básicos en un nivel compresivo y abarcativo. La devastación y los problemas que enfrentamos van más allá del proceso educacional y de la falta de participación femenina... Sólo ahora están apareciendo las terribles dimensiones de las patologías culturales e institucionales. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 499 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Ninguno de los movimientos revolucionarios de Occidente nos ha preparado para lo que ahora debemos enfrentar. La demanda de cambio, como sucede en todos los momentos de confrontación radical, trae consigo un aumento en el nivel de intensidad psíquica. Nos enfrentamos al más completo cuestionamiento de los valores que se haya llevado a cabo desde el periodo neolítico. El humanismo clásico sobre el que está fundada nuestra civilización está siendo profundamente cuestionado y severamente criticado, como la manifestación de una mentalidad desviada y como el contexto, si es que no la causa, de la devastación universal en que nos encontramos. La crítica ética hacia el patriarcado lo conceptualiza como antihumano, antifeminista y en contra de la Tierra. El sistema legal es visto como una parte básica de apoyo al trastoque patriarcal, un sistema legal con una absoluta incapacidad para cuestionar y frenar la destrucción y el trastoque de los seres humanos en su relación entre sí y con la Tierra. La profesión médica ha cometido errores garrafales en su incapacidad de tratar los aspectos más simples del bienestar de las mujeres y de los niños. La institución médica también se está revelando como incapaz de enfrentar y frenar la continua intoxicación de toda la biosfera, aun cuando queda claro algo tan básico como la contaminación de la leche materna. El mayor apoyo a los movimientos ecologistas viene de las mujeres. En relación con la integridad ecológica de la tierra, las cuatro instituciones que hemos mencionado son condenadas como la causa básica de un modelo que aunque aparece viable, por ahora, para los seres humanos, es en sí un modelo inviable en relación con los sistemas de vida planetaria. Tal como señala Norman Meyers, estamos provocando un “espasmo de extinción” Teresa Olmedo que posiblemente producirá “el La trae desfallecida a orillas de la muerte (2005) NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 500 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO mayor retraso y destrucción de la abundancia y variedad de la vida, desde el primer instante que ésta apareció en la tierra hace cuatro billones de años”. Actualmente están desapareciendo las selvas tropicales, a un promedio de cincuenta hectáreas por minuto; este proceso de destrucción constituye verdaderamente una tragedia irreversible, sobre todo si tomamos en cuenta que estas selvas contienen la mitad de las especies vivas del planeta y que tomó aproximadamente sesenta y cinco millones de años llegar a desarrollarse tal como las conocimos antes de que empezara su destrucción. La situación se agrava aún más cuando nos percatamos que las instituciones que hemos identificado como patriarcales básicas, no han hecho ningún esfuerzo para frenar y eliminar este proceso de asalto planetario. La dinámica de lo femenino en relación con la ecopsicología Una de las mayores aportaciones que la psicología feminista puede ofrecer al movimiento ambientalista es una visión de lo que podría ser la experiencia humana si ésta logra liberarse de la necesidad de dominación y control patriarcal. A medida que las paredes defensivas que nos separan a unos de otros comienzan a desintegrarse, a medida que nuestra necesidad de control y dominio comienza a desaparecer, nos vamos abriendo a un mundo lleno de riquezas, complejidad y belleza. Somos entonces capaces de apreciar la diversidad de la vida sin reducirla a nociones de lo que es “más importante” o “menos importante”. La ecopsicología feminista comprende que al vincularnos con el mundo natural, abrimos las puertas a un mundo de intensos estados de celebración y de interconexión —vivencias reprimidas en nosotros y oprimidas en los demás en tanto pertenecientes a la cultura patriarcal de las sociedades modernas contemporáneas. A medida que comenzamos a disolver las armaduras de nuestros encapsulados egos, nos vamos abriendo al espacio que el teórico junguiano Gareth Hill denomina “lo femenino dinámico”. En este contexto, el término “femenino” no hace referencia a la mujer en cuanto sexo, sino al conjunto de cualidades que han sido sistemáticamente devaluadas por el sistema patriarcal. La aportación de Hill se da en la expansión que logra NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 501 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO de la noción de “lo femenino”, más allá de las imágenes nutrientes y maternas que denominan lo “femenino estático”. [En contraste, el aspecto de lo femenino dinámico representa] movimiento no dirigido hacia lo nuevo, hacia lo no-racional, hacia lo lúdico. Es el fluir de la experiencia vital, espontánea, abierta hacia lo inesperado y desconocido, un abrirse a toda la gama de vivencias que la vida —ese fluir de lo inesperado— nos trae [...] sus efectos se traducen en las intensas inspiraciones que se logran cuando se transforma nuestra percepción y nuestra conciencia [...] La mejor manera de simbolizar lo dinámico femenino es a través de la espiral, representa la desorientadora y transformadora experiencia de una nueva conciencia [Hill, 1992:17-22]. Lo dinámico femenino ha sido representado mitológicamente en figuras tales como la de Dionisio, Pan, y otras figuras arquetípicas, y suele estar asociado a tierras no domeñadas y a bosques desconocidos. Charlene Spretnak nos transmite el sentido de lo dinámico femenino tal como es encarnado por la diosa Artemisa cuando baila con sus compañeros animales y humanos en los bosques de Arcadia: Los animales eran atraídos al árbol. Rodaban sobre sus raíces y rodeaban su tronco. En amplios círculos los danzantes alzaban sus brazos, dándose vuelta lentamente y sintiendo las corrientes de energía que subían a través de sus cuerpos, dando vueltas, cada vez a mayor velocidad sentían esta intensa energía en sus brazos, en sus dedos, en sus cabezas, mientras giraban, corrían y sentían que podían volar. Lenguas de energía salían de la punta de sus dedos, bordando el aire de luces azules. Juntaban sus manos, juntaban sus brazos, juntaban sus cuerpos en un círculo de corriente que los cargaba sin esfuerzo [...] Artemisa aparecía frente a ellos recargada contra el árbol, su cuerpo era el tronco del árbol, sus brazos eran sus ramas. Su cuerpo era una sola pulsación con la vida, sus ritmos hacían eco con el árbol plateado, los animales [...] los danzantes, la hierba, las plantas, la cueva. Cada partícula del bosque temblaba con su energía [...] Ella comenzó a fundirse con el árbol sagrado, mientras el círculo de danzantes daba vueltas a su alrededor. Ellos echaban sus cabezas hacia atrás y dieron las brillantes ramas a su alrededor. Cuando Artemisa NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 502 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO se hizo una con el árbol, con la luna, el círculo se diluyó. Los danzantes cayeron dando vueltas, completamente exhaustos, sobre el mullido suelo del bosque [Spretnak, 1991:142]. Este aspecto de lo femenino se relaciona con la crisis ambiental de manera muy compleja. Sería ingenuo esperar que danzar desnudos bajo la luz de la luna vaya a poner fin a nuestro obsesivo consumismo, o que con ello vaya a disminuir el crecimiento poblacional. Pero los autores mencionados, y muchos más, tanto en Estados Unidos, Europa y América Latina, están convencidos de que en el despertar de lo dinámico femenino se juega una importante parte en la posibilidad urgente de aprender a vivir de manera sustentable. En estos procesos somos confrontados con lo misterioso, con lo salvaje y con el peligro que toda vida encierra... Enfrentar la naturaleza en sus propios términos implica familiarizarnos con sus aspectos caóticos, extraños y peligrosos, además de aceptar aspectos familiares y nutrientes. En muchas de las culturas basadas en la querencia y aceptación de la Tierra, ésta es reverenciada por su misterio como por su bondad. Este fenómeno lo podemos observar en la práctica de muchas sociedades denominadas “primitivas”, cuando designan ciertas áreas poderosas como “lugares sagrados” —espacios que son considerados como fuera de la vida ordinaria. No nos acercamos a un sitio sagrado de Gilberto Aceves Navarro José Luis Cuevas Sergio Hernández Francisco Toledo Luis Zárate Sin título (1997) NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 503 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO manera banal, nos preparamos emocionalmente para formar parte de sus cualidades vitales, salvajes, e impredecibles. Estos lugares están rodeados de tonalidades misteriosas y oscuras al igual que milagrosas, y acercarse a ellos evoca en nosotros sentimientos de sorpresa, miedo y maravilla. Para establecer la base no sólo de un nuevo periodo histórico, sino también de una nueva interpretación de la historia, en este momento se requiere un dinamismo psíquico que construya un nuevo modelo de interpretación. Esto es exactamente lo que se quiere indicar con el uso de conceptos tales como pre-patriarcado (matricéntrico), patriarcado y pos-patriarcado (omnicéntrico). Una de las características del emergente periodo ecológico alterno es el cambio de normas de la realidad centradas en lo humano a normas centradas en la naturaleza. No podemos esperar que la vida, la Tierra, y el universo encajen dentro de nuestros destinos nacionales y mucho menos estamos en posibilidad de determinar cómo debe funcionar la vida en la Tierra y en el universo. Es necesario pasar de la democracia a la Biocracia. Hemos llegado a ser lo que somos dentro de la comunidad de la vida planetaria a través de los millones de años que tomó el proceso que moldeó a nuestro planeta para que la vida, incluida toda la humana, pudiese darse. Ha sido un proceso maternal absoluto: se contó con la violencia del fuego primordial, las explosiones de las Super Novas y las erupciones volcánicas. A pesar de lo terrorífico de estos momentos de transición, éstos fueron de manera consistente movimientos hacia la vida. Momentos de nacimiento. Quizás aún ahora podemos tener la esperanza de que también estemos viviendo otra experiencia de nacimiento. Sin embargo el periodo patriarcal es demasiado intenso en sus memorias pasadas y sus realidades presentes como para que podamos comprender la magnitud de lo que está pasando o para que podamos sostener una esperanza de transformación. “SI NO HACEMOS LO IMPOSIBLE TENDREMOS QUE ENFRENTAR LO INIMAGINABLE”. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 504 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Bibliografía Berman, Morris (1987), El reencantamiento del mundo, Cuatro Vientos, Chile. Berry, Thomas (1988), The Dream of the Earth, Sierra Books, USA. Chicago, Judith (1999), Women and Art, Watson-Guptill, USA. Dodson Gray, Elizabeth (1982), Patriarchy as a Conceptual Trap, Roundtable Press, USA. Frye, Marilyn (1983), The Politics of Reality: Essays in Feminist Theory, Freedom, The Crossung Press, California. 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E S Silenciamiento de lo femenino y desastre ecológico LORE ARESTI DE LA TORRE l agotamiento de los recursos naturales, la contaminación ambiental, la acumulación y el excesivo control de los recursos naturales vinculados al constante aumento de la pobreza, la violencia social internacional y nacional e intrafamiliar, nos subrayan que los modelos de relaciones sociales, económicos, políticos y de género, están en contra de la supervivencia y no permiten una vida digna para todos. Nos encontramos en una crisis del desarrollo de la humanidad, lo que exige la necesidad de crear nuevos conceptos que aborden la problemática global y generalizada de la realidad social actual, pues es evidente que el modelo capitalista neoliberal es devastador y violento. Por ello, en este trabajo partimos de la premisa de que los valores de la cultura occidental que estructuraron el modelo de desarrollo capitalista y/o neoliberal que es el mismo que estructuró el modelo de relaciones entre hombres y mujeres, se está imponiendo a la naturaleza y a la propia vida humana. Es en este marco donde surge la idea de que las relaciones y roles de género son un eje medular en la problemática ambiental. Nuestro objetivo consiste en reflexionar acerca de las causas y consecuencias de este modelo patriarcal, abordando algunas de las posibilidades que existen para salir de este atolladero ecológico. Principalmente se hablará del ecofeminismo y las relaciones de equidad y género, donde el respeto por el otro es fundamental para salvaguardar los recursos naturales y las relaciones sociales. La raíz de la crisis ecológica se encuentra en la muerte del principio femenino. VANDANA SHIVA ANUARIO DE INVESTIGACIÓN 2005 • UAM-X • MÉXICO • 2006 • PP. 483-505 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO LA CRÍTICA SITUACIÓN QUE VENIMOS enfrentando a lo largo del siglo XX y principios del XXI ha llevado a muchos investigadores tanto del campo de las ciencias sociales como de las ciencias biológicas y a los estudiosos del desastre ecológico mundial a plantear una nueva interpretación del desarrollo histórico de la cultura occidental. Esta interpretación cuestiona, desmenuza y confronta el proceso histórico en el cual nos hallamos y denominamos patriarcado; dicha interpretación divide la historia de Occidente en tres etapas: 1) pre-patriarcado; 2) patriarcado, y 3) post-patriarcado. Estos términos se encuentran de manera frecuente en los análisis de las cuestiones culturales e históricas contemporáneas. La primera etapa —prepatriarcado— hace referencia a un periodo prepatricéntrico en la vieja Europa, que aparentemente floreció en el año 6,500 a.C, hasta las invasiones Arias alrededor de 3,500 a.C. El patriarcado y la cultura occidental son conceptualizados casi como sinónimos durante los últimos 8 mil o 5 mil años de la historia occidental. La etapa postpatriarcal se plantea a futuro como un periodo ecológico en el cual el proceso de gobernar se da de manera absolutamente participativa. Diversos autores, entre ellos Thomas Berry y Theodore Rosak y colaboradores, platean que este proceso está emergiendo actualmente y que llegará a su plenitud en el desarrollo de nuestro futuro histórico, no solamente dentro de la civilización occidental sino como un proceso civilizatorio global. Algunos de los estudiosos del tema plantean que estos periodos históricos pueden también ser denominados matricéntricos, patricéntricos y omnicéntricos: en la utilización del sufijo “céntrico” está en juego un deslizamiento desde la idea de dominio o regla para subrayar que cada uno de estos periodos implica toda una integridad cultural. El periodo postpatriarcal es denominado omnicéntrico para indicar que los ecosistemas son percibidos como procesos participativos y comprensibles, este periodo también suele ser designado como eco-feminista, ya que las cualidades nutrientes, espontáneas y continentes que supuestamente lo caracterizarán han sido asignadas a lo largo de la historia a lo femenino. En contraste con el cuestionamiento que se le hace al periodo patricéntrico, que en general suele ser visto como opresivo, jerárquico y con necesidades del uso del control, la fuerza y la jerarquía. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 484 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Si bien estos periodos nos ayudan a comprender cómo se ha ido transformando la humanidad, también estamos conscientes que en estos patrones de interpretación histórica se añade una cierta dimensión mítica —recordemos que todo contexto de interpretación en cualquier área del pensamiento humano encuentra su mejor expresión en contenidos profundamente míticos. Mirando de manera crítica hacia atrás sabemos que la historia real de la vida real, de seres reales no se divide en secuencias ordenadamente arregladas ni en patrones simétricos. “La historia real”, la que no se cuenta, ni se analiza, ni se interpreta, sino que se vive, es más bien un flujo continuo en su secuencia de información. Sin embargo, hemos visto cómo a lo largo de la historia contada por los hombres, existe una linealidad y una secuencia que dan cuenta de etapas o procesos específicos con una duración y características particulares. Por ejemplo, en el siglo XII vemos la secuencia de las tres edades que presenta Joaquín de Flores: las edades del Padre, el Hijo, y la edad venidera del Espíritu Santo. Podemos recordar también las tres edades o épocas de Jean Battista Vico: Lo Divino, Lo Heroico y las Edades Humanas. Más adelante, en el siglo XIX, Karl Marx también nos presenta una visión de la historia que se mueve de una sociedad original sin clases seguidas por sociedades clasistas feudales y burguesas que eventualmente terminaran en una sociedad sin clases denominada comunismo. Oswald Spengler, desde su perspectiva histórica, señala que la civilización occidental ha pasado a través de un creativo periodo inicial, seguido por uno de estabilización y crecimiento, el cual entrará de manera inevitable (siglos XX y XXI) en otro de deterioro y declinación. Estos esquemas de interpretación histórica nos llevan a identificar la secuencia histórica de Occidente —matricéntrico, patricéntrico y omnicéntrico—, donde encontramos que cada uno de estos periodos es fácilmente delineado y delimitado. En el primero, el desarrollo prepatriarcal o matricéntrico, encontramos relevantes aportaciones de arqueólogas, como Marija Gimbutas, quien ha investigado profundamente una documentada historia de la vieja Europa, plantea que ésta fue una época de cultura matricéntrica que tuvo lugar aproximadamente 6,500 años a.C., hasta que fue derrotada en 3,500 a.C. A su vez, la investigadora Charlene Spretnak (1984) presenta abundantes datos sobre el periodo matricéntrico, tal como se manifestó en los valores NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 485 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO humanos básicos de las religiones centradas en la Diosa de la Grecia preclásica, la investigadora analiza la supresión de esta época por la cultura patriarcal representada por los invasores Arios. Esta reevaluación implica de facto un cuestionamiento sobre toda la empresa civilizatoria occidental tal como se ha venido desarrollando en los últimos 8 mil años. Estos análisis e investigaciones nos permiten comprender y entender el bienestar del periodo matricéntrico y la devastación y destrucción de la Tierra del periodo posterior. El curso de la civilización occidental posterior al periodo matricéntrico es visto como estructurado alrededor del orden patriarcal, el cual implica la agresiva, violenta y destructiva dominación masculina sobre la sociedad. Las fuerzas que motivan esta reevaluación crítica de la civilización occidental, parten de la creciente conciencia de las mujeres sobre el devenir histórico y de la permanente constatación de la devastación de todas las formas vivientes del planeta, consecuencia de los regímenes dominados por el patriarcado, mismo que es analizado como un periodo que designa un nivel de determinación profundo y destructivo sobre la percepción occidental de los valores humanos, del respeto a todas las formas vivientes y de la aceptación de lo divino. El término en sí guarda una notoria claridad en relación con el rol que se le asigna. De hecho pocas palabras han aparecido tan repentinamente para cumplir un rol a la vez crítico y creativo. A través de este concepto se están haciendo numerosos esfuerzos para identificar la fuente del mismo y proponer un fin y/o transformación trascendente al destructivo curso de esta etapa histórica, etapa/proceso que amenaza hoy en día la sobrevivencia de todos los sistemas básicos de vida del planeta. La evidencia del peligro irreversible que está sufriendo la tierra, fue presentada en 1987 por Peter Raven en una alocución a la “American Asotiation for the Advancement of Science. El discurso de Raven, “We are killing the World”, consistió en una sucinta presentación de los datos específicos relacionados con las consecuencias de nuestro actual saqueo industrial de los recursos del planeta. En dicho texto planteó que no ha habido ningún otro momento de la historia de la Tierra donde se haya dado tal nivel de devastación y tal magnitud. El autor plantea que ni siquiera las extinciones a finales del periodo Perniano —hace aproximadamente 220 NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 486 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO millones de años—, cuando perecieron aproximadamente 90 por ciento de todas las especies, fue tan destructivo. Al analizar el término patriarcado vemos cómo originalmente éste remitía a la regla o mando del hombre mayor sobre la tribu o sobre su familia natural. Su connotación original relacionada con la benevolencia y protección a la familia íntima pronto desapareció en medio de las duras realidades que se tuvieron que sobrellevar dentro de la sociedad familiar y las sociedades humanas en general. Las ilustración más prominente del mando masculino sobre la extendida familia tribal la encontramos en el periodo patriarcal de las primeras narraciones bíblicas, con los roles de sumo sacerdote y profeta. Aún más importante en relación con este tema es el término “patria protestad” del derecho romano. En este periodo el padre tenía los derechos absolutos sobre la familia entera, incluyendo el derecho a imponer la pena capital; la familia extendida era de su total posesión, el padre era dueño de todo y decidía sobre todo. El sentido occidental de autoridad sobre los asuntos humanos, no sólo surge del precedente romano sino también de las tribus invasoras al Norte y al Este de Europa. Cuando juntamos el control que daba el derecho romano con relación al liderazgo del Pather familia se establece de forma constante y profunda el control de la familia y de las tribus por parte de la personalidad guerrera del hombre. Dentro del marco teórico que hemos venido trabajando, el término “patriarcado” es indicativo de la responsabilidad de la situación de crisis actual, no solamente en relación con la violencia y control ejercido hacia las mujeres, sino en relación con la estructura caótica de nuestra sociedad y con la destrucción del planeta mismo. En este sentido, el patriarcado es un concepto que remite al patrón típico de control opresivo llevado a cabo por los hombres, con poco o ningún Álvaro Santiago Mapas carnales (2003) miramiento al bienestar o satisfacción NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 487 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO personal de las mujeres, a los valores humanos más significativos, y al destino del planeta mismo. La elección del término patriarcado para definir la patología básica de la civilización occidental, está siendo confirmada por la evidencia histórica y el análisis teórico de un periodo anterior más benigno matrístico y focal. Judy Chicago concluye en sus investigaciones sobre esta época “que toda la evidencia arqueológica indica que estas culturas matricéntricas eran igualitarias, democráticas y pacíficas”. Estas sociedades agrícolas orientadas hacia valores femeninos fueron dando lugar, de manera gradual a un estado político dominado por la mirada y presencia masculina, donde se desarrollaron especializaciones ocupacionales tales como el comercio y el militarismo, todo ello dentro de sociedades cada vez más estratificadas”. El cambio de este periodo hacia el de civilización patriarcal tuvo lugar en la vieja Europa, con la invasión de los Arios Indo-europeos, alrededor de 4,500 años a.C., de este periodo vienen las más profundas determinaciones del modo de conciencia occidental. En las palabras de Marija Gimbutas (1974), “la civilización Europea temprana fue salvajemente destruida por el elemento patriarcal, y nunca se ha recobrado; pero su legado ha permanecido en el sustrato que nutrió el desarrollo de la cultura Europea”. Los estudiosos que proponen esta revisión de los valores de la cultura patriarcal, no discuten desde perspectivas filosóficas, sino desde realidades históricas prácticas y desde el peligro planetario en el que nos encontramos, así como desde los reinados más profundos del psiquismo humano en el que nos encontramos; también retoman perspectivas mítico- poéticas desde los reinados más profundos del psiquismo humano. El temprano periodo matricéntrico es percibido como profundo en el desarrollo de la vida comunal primordial. Esta visión analiza cómo en el modo de conciencia femenina que caracteriza esta época se da un profundo énfasis en los rituales de renovación de las estaciones. La visión histórica matricéntrica femenina está más comprometida con la secuencia temporal de las estaciones, con la evocación ritual de los poderes del universo y con la visión de lo sagrado que con valores económicos o políticos per se. Visto desde una perspectiva, toda la empresa de la civilización occidental impuso presiones y prisiones insostenibles en las funciones biológicas de la Tierra. La visión histórica de nuestro presente hacia un futuro más benigno y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 488 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO vital en el desarrollo de la Tierra, implica un periodo en que se pueda establecer de manera mutua relaciones enriquecedoras entre lo humano y su entorno de base, que no es otro que la Tierra; esta premisa es fundamental si es que el ser humano quiere permanecer como una especie viable en un planeta viable. El proceso histórico occidental es identificado por Thomas Berry y colaboradores,1 en el libro The Dream of the Erd, como constituido por cuatro Instituciones Patriarcales, mismas que han controlado la historia occidental durante siglos. Estos autores, señalan que no importa cuan benigna sea nuestra perspectiva en relación con estas instituciones o cuan brillantes hayan sido algunas de sus aportaciones, lo que observamos en todo caso es que éstas se han tornado progresivamente más violentas en sus poderes destructivos. Tan destructivos que en el presente se ponen en juego la permanencia de todos los sistemas básicos de vida del planeta. Los Imperios Clásicos, las instituciones eclesiásticas, los Estados-nación, y las corporaciones modernas son cuatro instituciones exclusivamente masculinas y primariamente diseñadas para la satisfacción de la condición humana desde una mirada únicamente masculina, donde las mujeres tienen una participación mínima en la dirección y ordenamiento de dichas instituciones. Los imperios clásicos Los imperios clásicos encuentran su precedente en los gobernantes sagrados que aparecieron en Sumeria y Egipto hace aproximadamente 5 mil años. En Egipto, el Faraón participaba del estatus divino; mientras que en Sumeria, los gobernantes eran representantes de lo divino. En ambos casos estos gobernantes reinaban sobre condiciones humanas opresivas asociadas con las primeras civilizaciones organizadas y comprometidas en proyectos extensivos y construcción. En su estudio sobre el despotismo oriental, Kart Wittfogel las identificó como “la forma más dura de poder total”. Cuando vemos la grandeza de estas civilizaciones y de las que le sucedieron, Thomas Berry, doctorado en Historia y Teología; ha sido director de los estudios de posgrado en Forham, respetado historiador de las culturas con especial énfasis en el proceso de fundación cultural y su relación con el mundo cultural. 1 NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 489 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Siria y Babilonia, nos sorprendernos de que tanta opresión y violencia sobre la población coexistiera con logros tan imponentes como los que la caracterizan. Por ejemplo, analizamos el mundo Griego y la herencia “humanista” que este mundo nos legó, y no podemos dejar de preguntarnos cómo es que estos procesos se llevaron a cabo en una sociedad esclavista. Esta secuencia de imperios fue seguida en Occidente por el Imperio Bizantino, por el Romano en Europa y con los imperios posteriores de los españoles, los portugueses, los franceses, y los británicos —mientras los rusos expandían su imperio a través del continente Asiático. Estos imperios tomaron para sí los símbolos cósmicos de sus tradiciones, estableciendo relaciones de poder, bien sea a través del gobernante como rey divino o como encarnaciones del poder cósmico a través de ceremonias religiosas de coronación. Esta es precisamente la dificultad del patriarcado, la cual, más que un arreglo social o político, constituye una estructura lógica dentro de los compromisos rituales y morales de la religión. En cualquier caso los controles imperiales sobre la población se llevaron a cabo en nombre de lo divino y en asociación con el orden cosmológico de las cosas. En las escrituras sagradas de la Biblia encontramos también deidades e ideales guerreras. Si en los evangelios surgieron enseñanzas más pacíficas, éstas no sobrevivieron el reto de los siglos posteriores, en los cuales los conflictos y las guerras se convirtieron en una forma cotidiana de supervivencia y de fe en un dios de guerra y, como cualquier adicción, la adicción a la violencia y a la guerra se hizo cada vez más profunda. Esta patología era demasiado universal para ser erradicada y continuó hasta la utilización de las bombas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki; a partir de esta increíble Guerrea Mundial, las naciones industrializadas comenzaron a construir suficientes ojivas nucleares como para extinguir todas las grandes formas de vida en el planeta tierra. La institución eclesiática La institución eclesiástica ha ejercido aún mayor poder intelectual, moral y espiritual, causando profundas consecuencias que las ocasionadas por los imperios políticos clásicos. Si bien ambas instituciones han luchado entre sí durante siglos, ambas han formado parte de la MISMA CONSTRUCCIÓN NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 490 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO la historia de Occidente. La Iglesia ha sido la única autoridad durante muchos siglos. A través del bautismo una persona adquiría el derecho a ser miembro de la sociedad civil y religiosa en la que había nacido; esta situación duró hasta el tiempo de la Revolución Francesa y el surgimiento de las Naciones-Estados. La Iglesia controló durante siglos no sólo las creencia religiosas y la disciplina moral de la sociedad Europea, también tuvo bajo su control la formación intelectual y espiritual de su época. Si la economía, la ley y la política tuvieron un mínimo de estatus independiente, éste también estuvo sujeto a la interpretación dada por la Iglesia. Las cruzadas, una de las empresas centrales de los siglos medievales, fueron apoyadas por la iglesia, quien comisionó a varios gobernantes a que las llevaran a cabo a través de sus fuerzas militares. Las determinantes fundamentales de la realidad y de los valores de la cultura occidental fueron expresadas en las estructuras de creencias expresadas por la Iglesia. El sentido de lo sagrado en cualquier civilización es precisamente aquello que no puede ser cuestionado, ya que éste es la respuesta incuestionable a todas las preguntas, confusiones e interrogantes que presenta la condición humana. Por tanto, estas creencias estaban determinadas por la revelación divina contenida en la Biblia y por la tradición viviente de los que se vivían como profetas; ambos fenómenos estuvieron siempre sujetos a la interpretación eclesiástica. De aquí surge el apoyo más profundo a la tradición patriarcal de la civilización occidental. La tradición bíblica comienza con la narración de la Creación, donde la Madre Tierra de las culturas del Este es abandonada en función de la trascendencia del Padre Dios, quien mora en el Cielo. Posteriormente, esta relación entre lo divino y lo humano se construye en términos de “gente elegida” y un Dios Padre creativo y trascendente. Es este un contexto donde los asuntos humanos-divinos son alejados del mundo natural; éste ya no es más el encuentro entre lo divino y lo humano. Una sutil aversión se va desarrollando contra el mundo natural, donde el verdadero acontecer de la vida humana no pertenece más a la comunidad de la vida en la Tierra sino a una comunidad celestial. Es como si la vida en la Tierra fuera un exilio de nuestro verdadero hogar en el Cielo. El mundo natural casi no es mencionado en las oraciones de la Iglesia; el mundo cristiano es un mundo de la ciudad. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 491 CULTURAL: SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Su preocupación fundamental es lo sobrenatural. El mundo rural es un mundo pagano. Del mundo natural hay que guardar distancia puesto que es peligroso, pagano y sensual. En la narrativa de la Biblia, la mujer se convierte en un instrumento para la entrada del mal en el mundo, causando una ruptura entre la relación humana y divina, donde sólo en un sentido derivativo a través de su sometimiento a los hombres pueden las mujeres funcionar en la vida pública de la comunidad sagrada. Posteriormente, en función de la menor calidad del ser femenino, las mujeres son vistas como la consecuencia biológica de alguna falta de vigor en el componente masculino, en el proceso de concepción, ya que un hombre con su energía completa sólo debería producir hijos varones. En este contexto, toda la existencia femenina se ve profundamente disminuida y subordinada a los deseos masculinos, donde las mujeres quedan asociadas con la seducción y el mal moral. Debido a que las mujeres fueron consideradas tan seductoras, aun en la cualidad sensual de sus voces, durante siglos no sólo fueron excluidas de las actividades más esenciales de la Iglesia, sino que también quedaron excluidas de los coros oficiales de la liturgia eclesiástica, salvo en conventos de mujeres. En la Época Medieval se puede observar una profunda ambivalencia frente a la virgen de la Madona, sin lugar a dudas la más grande creación cultural de la época: el poder de esta imagen arquetípica fue disminuido cuando en el siglo XVI, la figura femenina fue rechazada como una intrusión pagana dentro del mundo cristiano. Es este un punto decisivo ya que la Virgen Divina puede ser considerada como un esfuerzo de traer a la cultura patriarcal de Occidente aunque sea un remanente de la Madre Tierra. Así, la Iglesia central de la cristiandad, la Catedral Chartres, fue construida sobre el altar de una Diosa Madre de la época precristina. La Madona adorada en la Catedral de Chartres fue considerada como una figura precristiana; este hecho —que la Virgen fuese considerada como todo poderosa, como protección contra el Dios mismo— indica el poder divino de la Virgen, de lo femenino y de lo materno. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 492 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO La Nación Estado Thomas Berry señala al Estado-nación como LA TERCERA institución patriarcal que ha determinado al mundo occidental; después del siglo XV el creciente poder de las clases comerciales demandaba mayor participación en los gobiernos; las clases mercantiles y las nuevas tecnologías cambiaron la atención al mundo secular —dentro de la filosofía política de Jhon Locke— en el sentido de la libertad personal y de la libre asociación. Esto lleva a una nueva forma política con gobiernos constitucionales que, en teoría, constituían la manifestación de la voluntad de las mayorías y para la protección de sus libertades. La nueva revolución sentó su poder en el concepto de Patria (Pather); con la construcción de asambleas, banderas, historia, economía y monedas nacionales. Todos estos procesos tomaron su lugar dentro del rango de la infraestructura de las sociedades industriales modernas, tales como el sistema de transporte, de agua, drenaje y servicios de toda clase. Esta nueva devoción a la comunidad política de la nación tuvo en sí un tinte de fervor religioso. El nacimiento de la nación y la fecha de la revolución nacional se convirtieron en los días más sagrados del año. Los líderes revolucionarios se convirtieron en personalidades reverenciadas, la construcción de los Estados Nacionales se constituyó en un proceso mágico y todopoderoso para que la comunidad humana se Gilberto Aceves Navarro alejase de la oscuridad para entrar de Dos modelos (2005) lleno a un mundo de luz y libertad. El antiguo simbolismo del éxodo hacia la Tierra Prometida se volvió a reactivar, auque en un encuadre extrañamente diferente. La empresa civilizadora de los Estados desarrolló una visión simplista y jerárquica sobre el resto del mundo. Las naciones europeas, especialmente Inglaterra, se vieron a sí mismas como salvadoras de los pobladores de la tierra en términos de su misión NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 493 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO civilizadora. Esto llevó a procesos coloniales, al control de poblaciones, tierras y bienes del planeta entero por las Naciones Estado del mundo europeo. Patriarcalmente se pensó que la colonización de otros pueblos era una misión histórica sagrada; aun la institución de la esclavitud fue vista como un proceso que permitía relacionar a los esclavos con los propósitos más altos de las Naciones Estado. La Nación Estado puede ser considerada como la institución más poderosa inventada por el hombre para organizar las sociedades humanas. Sobre todo el concepto de soberanía nacional tomó un lugar central como una expresión suprema de lo que estamos aquí designando como patriarcado: el agresivo uso del poder y la constitución de los valores masculinos de conquista y dominación. En virtud del concepto de soberanía nacional cada nación se declaró con una identidad independiente no sujeta a ningún poder sobre la tierra, donde cualquier esfuerzo proveniente de fuera fue visto como un ataque a la soberanía. No se aceptó ninguna asociación con otras naciones, en tanto esta asociación implicase una disminución de la soberanía nacional. Esta sensibilidad interna estuvo “extrañamente” asociada con la conclusión a que llegaron las naciones europeas de extender su poder y control sobre el mundo no europeo en una especie de misión divina. La determinación de los límites geográficos de cada Nación Estado y las alianzas con otras personas y otras naciones suele ser confusa, ya que los resentimientos históricos quedaron largo tiempo en la mente de los pueblos occidentales, convirtiéndose así en caldo de cultivo para la guerra para defender el honor nacional y en un vano esfuerzo de construir la fuerza de la seguridad nacional. Esto llevó a la construcción de grupos armados; los ejércitos de los tiempos modernos son una invención de la Nación Estado. En los siglos anteriores las guerras de Europa fueron peleadas por sus gobernantes con ejércitos contratados por ellos. La vida de los pueblos era poco afectada cuando el mando de su territorio pasaba de un régimen a otro. Todo esto cambio con el llamado a la nación entera. Así nace el concepto de guerra total. Todos los recursos de la Nación —educativos, científicos, económicos y sobre todo el uso de medios masivos— han sido implicados más allá del concepto de guerra total al concepto de guerra mundial. Las guerras se han tornado endémicas, los NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 494 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO instrumentos que se usan se han tornado destructivos y el costo financiero de las actividades militares se han tornado tan exorbitantes que no podemos menos que preguntarnos cuánto tiempo podrán durar los conflictos como la amenaza de los mismos. Estos procesos obviamente son motivados por la más profunda de las patologías de nuestra civilización; originando, como tantas otras patologías, un pervertido y distorsionado sentido de lo sagrado. Así como los imperios clásicos y las instituciones eclesiásticas, la NaciónEstado es utilizada por los hombres y para los ideales de los hombres. Las mujeres a lo largo de la historia occidental han sido objetos sin poder en el nivel de lo público, su lugar es cuidando a los hijos y sirviendo a los hombres. Esta exclusión de la vida pública se ha hecho cada vez menos aceptable a medida que las mujeres han ganado acceso a la educación y a trabajos bien remunerados. Es interesante mencionar que las mujeres no participaron en el proceso electoral en Estados Unidos sino hasta 1920, en Gran Bretaña hasta 1928. Aun en 1987 sólo había dos mujeres en el Senado Americano, compuesto por cien miembros. La primera mujer de la Corte Suprema fue nombrada en 1981. Este tipo de desbalance ya no es aceptable para las mujeres, que constituyen más de la mitad de la población mundial. Las corporaciones Dentro del análisis del autor mencionado, las CORPORACIONES MODERNAS —ya sean de carácter industrial, financiero, comercial— son vistas como la cuarta manifestación destructiva del patriarcado; aunque estas instituciones intenten proyectar su imagen como la fuente primaria de todas las bendiciones y bienestar de la población. Los eslóganes corporativos señalan que “el progreso es el producto más importante”, “mejores niveles de vida a través de la química”, “la industria es el corazón de América”. No sólo las corporaciones proveen “las experiencias más satisfactorias de la vida”, sino que han transformado a toda la sociedad con base en las modalidades de su funcionamiento, dan empleo; al tener trabajo se gana dinero y con el dinero podemos comprar todo. Ya no sembramos nuestra propia comida; compramos nuestra comida. Ya no pertenecemos al siempre renovable círculo NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 495 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO de la naturaleza; ahora vivimos dentro del círculo de la producción y consumo industrial. Como comunidad trabajamos en nuestros empleos y producimos las cosas que compramos con el dinero que obtenemos del trabajo que tenemos. Lo importante es tener un empleo. Estar desempleado y sin dinero es hallarse en una indefensión total. Sin embargo, la sociedad industrial es por naturaleza errática en su funcionamiento, por lo que no puede proveer de empleo de manera consistente a toda la población. El desempleo y las indignidades que trae consigo son de las más insufribles aflicciones que nuestra presente economía industrial ha impuesto sobre el ser humano. Las regiones que no tienen establecimientos industriales y comerciales, son vistas como lugares retrasados, sin vida presente ni posibilidades futuras. Es por eso que la competencia de las ciudades para atraer la presencia de las corporaciones incluye la reducción de impuestos, la eliminación de las restricciones en el uso del suelo; la promesa de ofrecer infraestructuras adicionales a las corporaciones, las construcciones de carreteras, terminales aéreas y una serie de promesas similares. Este intento de seducción a las corporaciones se ha convertido en una pervertida forma de relación empresa-país en todas las ciudades del mundo. Sean de tipo industrial, financiero o comercial, las corporaciones son consideradas como el instrumento primario de progreso; aunque nunca queda muy claro qué se entiende por “progreso”. La suposición implícita parece ser que cuanto mayor sea la devastación del mundo natural a través de la construcción de autopistas, aeropuertos, proyectos habitacionales, supermercados, grandes industrias y malls, más cerca estaremos de cumplir el sueño americano. Es justamente a partir de esta visión de ensueño de un mundo de maravilla creado por las corporaciones, que la industria publicitaria promueve un permanente aumento en el nivel de consumo, del que dependen las corporaciones para seguir aumentando su control en la sociedad. Mediante la publicidad las corporaciones han ganado control sobre los medios masivos públicos. A través de los medios masivos las corporaciones controlan las fuerzas más profundas del planeta tanto a nivel físico como psíquico. Debemos añadir que para las corporaciones industriales-comerciales, centrales en la existencia contemporánea, los programas educativos se han NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 496 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO convertido en sirvientes de este control. Nuestros estudiantes tienen que prepararse para conseguir empleo en este encuadre industrial-comercial. Este contexto puede ser simbolizado como una burbuja que todo lo envuelve, fuera de ésta no puede existir alegría ni contento, ni ninguna manera decente de cumplir las satisfacciones humanas. Dentro de la burbuja podemos vivir, trabajar, ganar dinero y gozando de los programas cada vez más “fascinantes” que vemos en la televisión. En apoyo a este proceso, los institutos de investigación científica —de las universidades y de las escuelas tecnológicas— están constantemente trabajando para inventar una multitud de productos que van desde vastos instrumento de guerra nuclear a productos frívolos que no tienen otro propósito que el de tener ganancia para sus creadores. En 1880 se inauguró la época de las ingenierías con personas de genio inventivo junto con el conocimiento científico y habilidades tecnológicas, especialmente en las industrias electrónica y petroquímica. En las dos últimas décadas del siglo XIX, los ingenieros tomaron el rol de moldear las corporaciones que se formaron [como Westinghouse, General Electric, American Telephone and Telegraph (ATT) y, posteriormente, las corporaciones automotrices], también desarrollaron compañías químicas (como la Dupont, Dow Chemical, etcétera). Con este conocimiento y estas habilidades, los ingenieros han podido construir inmensas presas hidroeléctricas que destruyen los ríos; han ahogado la tierra con fertilizantes químicos, pesticidas y herbicidas; han enviado satélites al espacio hasta que el cascajo de éstos comenzaron a abarrotar nuestros cielos; han creado un millón de variedades de objetos de plásticos que se tiran sobre mar y tierra. Todo esto se puede hacer pero no parece haber la más mínima idea de cómo establecer una forma mutuamente enriquecedora de la presencia humana sobre la tierra... todo esto está convirtiendo a la raza humana en una presencia violenta e intolerable sobre las especie vivientes y el planeta. El principal problema de este “maravilloso mundo” de las corporaciones industriales es que sus productos duran un breve periodo, permaneciendo para siempre como basura y sustancias tóxicas en un mundo en el que nuestras futuras generaciones están condenadas a vivir por un tiempo indefinido. Como las ilusiones del aprendiz de brujo, se nos presentan breves momentos NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 497 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO de satisfacción en el uso de estos inventos, sin que nada nos indique el aspecto sombrío de los mismos. Otro ejemplo son las tazas de “styrofoam” usadas momentáneamente en los establecimientos de comida rápida, y en casi toda reunión social, mismas que permanecerán para siempre en una creciente montaña de basura; si son eliminadas soltarán sus componentes tóxicos en el aire que respiramos. Así pasa con el equipo de los hospitales y los pañales de plástico. El etiquetar estos productos como desechables es falsificar la realidad. En el mundo natural no existe el problema de cómo disponer de los productos de desecho, ya que una forma de vida o una sustancia de desecho en el ciclo de la vida natural es el mantenimiento de otra forma de vida. Estamos creando un mundo de basura universal y de máxima entropía. Elizabeth Dodson Gray señala que esta capacidad de disponer de los productos de desechos constituye un fracaso típico de lo masculino en nuestra sociedad. Las tareas de limpieza siempre se le han dejado a la mujer; como los hombres casi nunca han participado en las labores de limpieza asociadas con sus hijos biológicos, llevan esta falta de preocupación a los materiales de desecho de la sociedad industrial. En este caso las consecuencias constituyen un desastre biológico para la condición humana y planetaria. Sin embargo, todo continúa igual en el mundo industrializado; el poder de las corporaciones es el poder de los hombres, es el poder de trastocar profundamente todo funcionamiento orgánico natural de la Tierra en tanto deje ganancia. Las mujeres han tenido en este proceso una presencia mínima, excepto cuando son necesitadas en su función de servir. En este sentido, generaciones de mujeres han sido utilizadas consistentemente por los diversos procesos del desarrollo industrial. En los tempranos días de la industria textil, las mujeres eran empleadas como trabajo barato; trabajo que se llevaba a cabo en los sweatshops de las grandes ciudades. En las diversas aventuras comerciales las mujeres siempre han ocupado el trabajo secretarial, empleadas, mecanógrafas, meseras, personal de limpieza. Si buscaban empleos más profesionales los encontrarían en la enfermería, trabajo social, sectores educativos, etcétera. Otras mujeres, desarrollaron brillantes carreras en la ejecución de las artes. A pesar de que a partir de mediados del siglo XX las mujeres aumentaron su participación en el mundo patriarcal masculino, “en general no han ocupado las posiciones de poder NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 498 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO necesarias para cambiar la dirección desastrosa que ha tomado nuestra sociedad”. Las posiciones de poder son controladas por los hombres y desde ahí se diseñan los objetivos que servirán a sus necesidades patriarcales de poder, control, explotación y destrucción. A lo largo del siglo XX contamos con suficientes investigaciones, conclusiones y señalamientos y hasta acusaciones en relación con el sistemático y persistente proceso de destrucción de vidas, entornos y esperanza, pero esto sólo ha servido para hacer pequeños cambios, de manera que el proceso industrial sea más aceptado; se cambian cosas y procesos a nivel profesional para que nada cambie (que todo cambie, para que no cambie nada). Lo que se necesita es una profunda transformación de la estructura de base en la ideología y actuación de todo patriarcado; lo que se ha hecho hasta ahora han sido modificaciones lineales del mismo proceso. Un principio básico de cualquier cambio revolucionario significativo implica el rechazo de las soluciones parciales. Desgraciadamente creemos que hasta que la tensión de esta situación destructiva se haga evidente e intolerable, cuando el proceso de deterioro cause daño y ansiedad masiva, sólo entonces se desarrollarán los cambios estructurales que hoy en día son urgentemente necesarios. El dolor provocado por el cambio debe ser experimentado como un dolor menor al de continuar en el proceso de consumo masivo frívolo y de explotación sistemática que estamos haciendo. Las cuatro instituciones patriarcales señaladas han creado un mundo que lleva dentro de sí un cierto pathos. Ciertamente hay grandeza, y en mucho sorprenden sus procesos creativos y la extensión de los límites “naturales”. Enormes cantidades de energía se ha gastado en lo que se ha pensado como benéfico para la condición humana. A finales del siglo XX y principios del XXI se ha tomado conciencia, casi repentinamente, de cómo estos procesos creativos mal dirigidos han producido niveles de destructividad nunca vistos hasta este momento en la historia de la humanidad. Sin embargo, hasta hace poco era difícil articular los temas básicos en un nivel compresivo y abarcativo. La devastación y los problemas que enfrentamos van más allá del proceso educacional y de la falta de participación femenina... Sólo ahora están apareciendo las terribles dimensiones de las patologías culturales e institucionales. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 499 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Ninguno de los movimientos revolucionarios de Occidente nos ha preparado para lo que ahora debemos enfrentar. La demanda de cambio, como sucede en todos los momentos de confrontación radical, trae consigo un aumento en el nivel de intensidad psíquica. Nos enfrentamos al más completo cuestionamiento de los valores que se haya llevado a cabo desde el periodo neolítico. El humanismo clásico sobre el que está fundada nuestra civilización está siendo profundamente cuestionado y severamente criticado, como la manifestación de una mentalidad desviada y como el contexto, si es que no la causa, de la devastación universal en que nos encontramos. La crítica ética hacia el patriarcado lo conceptualiza como antihumano, antifeminista y en contra de la Tierra. El sistema legal es visto como una parte básica de apoyo al trastoque patriarcal, un sistema legal con una absoluta incapacidad para cuestionar y frenar la destrucción y el trastoque de los seres humanos en su relación entre sí y con la Tierra. La profesión médica ha cometido errores garrafales en su incapacidad de tratar los aspectos más simples del bienestar de las mujeres y de los niños. La institución médica también se está revelando como incapaz de enfrentar y frenar la continua intoxicación de toda la biosfera, aun cuando queda claro algo tan básico como la contaminación de la leche materna. El mayor apoyo a los movimientos ecologistas viene de las mujeres. En relación con la integridad ecológica de la tierra, las cuatro instituciones que hemos mencionado son condenadas como la causa básica de un modelo que aunque aparece viable, por ahora, para los seres humanos, es en sí un modelo inviable en relación con los sistemas de vida planetaria. Tal como señala Norman Meyers, estamos provocando un “espasmo de extinción” Teresa Olmedo que posiblemente producirá “el La trae desfallecida a orillas de la muerte (2005) NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 500 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO mayor retraso y destrucción de la abundancia y variedad de la vida, desde el primer instante que ésta apareció en la tierra hace cuatro billones de años”. Actualmente están desapareciendo las selvas tropicales, a un promedio de cincuenta hectáreas por minuto; este proceso de destrucción constituye verdaderamente una tragedia irreversible, sobre todo si tomamos en cuenta que estas selvas contienen la mitad de las especies vivas del planeta y que tomó aproximadamente sesenta y cinco millones de años llegar a desarrollarse tal como las conocimos antes de que empezara su destrucción. La situación se agrava aún más cuando nos percatamos que las instituciones que hemos identificado como patriarcales básicas, no han hecho ningún esfuerzo para frenar y eliminar este proceso de asalto planetario. La dinámica de lo femenino en relación con la ecopsicología Una de las mayores aportaciones que la psicología feminista puede ofrecer al movimiento ambientalista es una visión de lo que podría ser la experiencia humana si ésta logra liberarse de la necesidad de dominación y control patriarcal. A medida que las paredes defensivas que nos separan a unos de otros comienzan a desintegrarse, a medida que nuestra necesidad de control y dominio comienza a desaparecer, nos vamos abriendo a un mundo lleno de riquezas, complejidad y belleza. Somos entonces capaces de apreciar la diversidad de la vida sin reducirla a nociones de lo que es “más importante” o “menos importante”. La ecopsicología feminista comprende que al vincularnos con el mundo natural, abrimos las puertas a un mundo de intensos estados de celebración y de interconexión —vivencias reprimidas en nosotros y oprimidas en los demás en tanto pertenecientes a la cultura patriarcal de las sociedades modernas contemporáneas. A medida que comenzamos a disolver las armaduras de nuestros encapsulados egos, nos vamos abriendo al espacio que el teórico junguiano Gareth Hill denomina “lo femenino dinámico”. En este contexto, el término “femenino” no hace referencia a la mujer en cuanto sexo, sino al conjunto de cualidades que han sido sistemáticamente devaluadas por el sistema patriarcal. La aportación de Hill se da en la expansión que logra NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 501 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO de la noción de “lo femenino”, más allá de las imágenes nutrientes y maternas que denominan lo “femenino estático”. [En contraste, el aspecto de lo femenino dinámico representa] movimiento no dirigido hacia lo nuevo, hacia lo no-racional, hacia lo lúdico. Es el fluir de la experiencia vital, espontánea, abierta hacia lo inesperado y desconocido, un abrirse a toda la gama de vivencias que la vida —ese fluir de lo inesperado— nos trae [...] sus efectos se traducen en las intensas inspiraciones que se logran cuando se transforma nuestra percepción y nuestra conciencia [...] La mejor manera de simbolizar lo dinámico femenino es a través de la espiral, representa la desorientadora y transformadora experiencia de una nueva conciencia [Hill, 1992:17-22]. Lo dinámico femenino ha sido representado mitológicamente en figuras tales como la de Dionisio, Pan, y otras figuras arquetípicas, y suele estar asociado a tierras no domeñadas y a bosques desconocidos. Charlene Spretnak nos transmite el sentido de lo dinámico femenino tal como es encarnado por la diosa Artemisa cuando baila con sus compañeros animales y humanos en los bosques de Arcadia: Los animales eran atraídos al árbol. Rodaban sobre sus raíces y rodeaban su tronco. En amplios círculos los danzantes alzaban sus brazos, dándose vuelta lentamente y sintiendo las corrientes de energía que subían a través de sus cuerpos, dando vueltas, cada vez a mayor velocidad sentían esta intensa energía en sus brazos, en sus dedos, en sus cabezas, mientras giraban, corrían y sentían que podían volar. Lenguas de energía salían de la punta de sus dedos, bordando el aire de luces azules. Juntaban sus manos, juntaban sus brazos, juntaban sus cuerpos en un círculo de corriente que los cargaba sin esfuerzo [...] Artemisa aparecía frente a ellos recargada contra el árbol, su cuerpo era el tronco del árbol, sus brazos eran sus ramas. Su cuerpo era una sola pulsación con la vida, sus ritmos hacían eco con el árbol plateado, los animales [...] los danzantes, la hierba, las plantas, la cueva. Cada partícula del bosque temblaba con su energía [...] Ella comenzó a fundirse con el árbol sagrado, mientras el círculo de danzantes daba vueltas a su alrededor. Ellos echaban sus cabezas hacia atrás y dieron las brillantes ramas a su alrededor. Cuando Artemisa NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 502 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO se hizo una con el árbol, con la luna, el círculo se diluyó. Los danzantes cayeron dando vueltas, completamente exhaustos, sobre el mullido suelo del bosque [Spretnak, 1991:142]. Este aspecto de lo femenino se relaciona con la crisis ambiental de manera muy compleja. Sería ingenuo esperar que danzar desnudos bajo la luz de la luna vaya a poner fin a nuestro obsesivo consumismo, o que con ello vaya a disminuir el crecimiento poblacional. Pero los autores mencionados, y muchos más, tanto en Estados Unidos, Europa y América Latina, están convencidos de que en el despertar de lo dinámico femenino se juega una importante parte en la posibilidad urgente de aprender a vivir de manera sustentable. En estos procesos somos confrontados con lo misterioso, con lo salvaje y con el peligro que toda vida encierra... Enfrentar la naturaleza en sus propios términos implica familiarizarnos con sus aspectos caóticos, extraños y peligrosos, además de aceptar aspectos familiares y nutrientes. En muchas de las culturas basadas en la querencia y aceptación de la Tierra, ésta es reverenciada por su misterio como por su bondad. Este fenómeno lo podemos observar en la práctica de muchas sociedades denominadas “primitivas”, cuando designan ciertas áreas poderosas como “lugares sagrados” —espacios que son considerados como fuera de la vida ordinaria. No nos acercamos a un sitio sagrado de Gilberto Aceves Navarro José Luis Cuevas Sergio Hernández Francisco Toledo Luis Zárate Sin título (1997) NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 503 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO manera banal, nos preparamos emocionalmente para formar parte de sus cualidades vitales, salvajes, e impredecibles. Estos lugares están rodeados de tonalidades misteriosas y oscuras al igual que milagrosas, y acercarse a ellos evoca en nosotros sentimientos de sorpresa, miedo y maravilla. Para establecer la base no sólo de un nuevo periodo histórico, sino también de una nueva interpretación de la historia, en este momento se requiere un dinamismo psíquico que construya un nuevo modelo de interpretación. Esto es exactamente lo que se quiere indicar con el uso de conceptos tales como pre-patriarcado (matricéntrico), patriarcado y pos-patriarcado (omnicéntrico). Una de las características del emergente periodo ecológico alterno es el cambio de normas de la realidad centradas en lo humano a normas centradas en la naturaleza. No podemos esperar que la vida, la Tierra, y el universo encajen dentro de nuestros destinos nacionales y mucho menos estamos en posibilidad de determinar cómo debe funcionar la vida en la Tierra y en el universo. Es necesario pasar de la democracia a la Biocracia. Hemos llegado a ser lo que somos dentro de la comunidad de la vida planetaria a través de los millones de años que tomó el proceso que moldeó a nuestro planeta para que la vida, incluida toda la humana, pudiese darse. Ha sido un proceso maternal absoluto: se contó con la violencia del fuego primordial, las explosiones de las Super Novas y las erupciones volcánicas. A pesar de lo terrorífico de estos momentos de transición, éstos fueron de manera consistente movimientos hacia la vida. Momentos de nacimiento. Quizás aún ahora podemos tener la esperanza de que también estemos viviendo otra experiencia de nacimiento. Sin embargo el periodo patriarcal es demasiado intenso en sus memorias pasadas y sus realidades presentes como para que podamos comprender la magnitud de lo que está pasando o para que podamos sostener una esperanza de transformación. “SI NO HACEMOS LO IMPOSIBLE TENDREMOS QUE ENFRENTAR LO INIMAGINABLE”. NUEVAS PERSPECTIVAS EN LOS ESTUDIOS DE GÉNERO 504 SILENCIAMIENTO DE LO FEMENINO Y DESASTRE ECOLÓGICO Bibliografía Berman, Morris (1987), El reencantamiento del mundo, Cuatro Vientos, Chile. Berry, Thomas (1988), The Dream of the Earth, Sierra Books, USA. Chicago, Judith (1999), Women and Art, Watson-Guptill, USA. Dodson Gray, Elizabeth (1982), Patriarchy as a Conceptual Trap, Roundtable Press, USA. Frye, Marilyn (1983), The Politics of Reality: Essays in Feminist Theory, Freedom, The Crossung Press, California. 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